El coleccionista

"Los sueños de mi niñez se han hecho realidad y el vigor y la juventud de la fundación y de los que la integramos me aseguran que tenemos una gran trayectoria por delante."

“La fascinación por la civilización egipcia me persigue desde que era un escolar; atraído por sus misterios he pasado muchas horas leyendo libros y documentos, he viajado innumerables veces a aquel país, y gracias a su influencia he vivido alguno de los momentos más felices de mi vida. He tenido el privilegio de adquirir muchas piezas arqueológicas de gran belleza, que ahora figuran en el museo […]. Los sueños de mi niñez se han hecho realidad y el vigor y la juventud de la fundación y de los que la integramos me aseguran que tenemos una gran trayectoria por delante.”

Era el 11 de junio de 1992 cuando Jordi Clos presentaba parte de su Colección de Arqueología Egipcia en una sala de exposición del entonces recién inaugurado Hotel Claris. Una selección de 70 piezas de la colección que había iniciado en 1975, con la compra de un ushebti de terracota en un anticuario de Luxor, y que había ido atesorando a lo largo de casi veinte años. Se trataba de una idea innovadora, basada en la voluntad de ofrecer al huésped una propuesta única, que hacía realidad el sueño de un empresario y amante del arte.

A partir de aquel momento, el Hotel Claris fue despertando interés tanto por el nuevo concepto de hostelería de lujo como por el preciado Museo Egipcio que contenía: las colas para visitarlo crecían en la esquina de la calle Valencia con Pau Claris, poniendo en evidencia el vacío que este pequeño museo llenaba en la ciudad de Barcelona.

En 1992, con recursos totalmente privados, nacía la Fundació Arqueològica Clos con el objetivo de contribuir a la difusión de la cultura y el arte de la Antigüedad, especialmente del antiguo Egipto.

El 23 de marzo de 1994 se inauguraba el Museu Egipci de Barcelona en la Rambla de Catalunya y se convertía en el primer museo monográfico de temática faraónica en España.

En el 2000, el Museu Egipci de Barcelona se trasladó a una nueve sede para multiplicar los espacios expositivos de manera que los visitantes pudieran disfrutar de un gran número de piezas que hasta entonces no habían estado expuestas al público. Con la amplitud de espacios se ampliaron también el número y la variedad de propuestas culturales.

Hoy en día, el Museu Egipci de Barcelona es el símbolo distintivo de la Fundació Arqueològica Clos, entidad que actúa como elemento dinamizador mediante la multiplicidad de actividades que organiza: exposiciones temporales, visitas comentadas, visitas nocturnas dramatizadas, cursos de formación, talleres infantiles y juveniles, expediciones culturales y misiones arqueológicas.

En abril de 2002, la Fundació inauguró las instalaciones de Campus Arqueològic en Palau-solità i Plegamans, a 20 km. de Barcelona. Se trata de un espacio al aire libre formado por reproducciones fidedignas de yacimientos arqueológicos egipcios que permite introducir a los estudiantes de todas las edades en la disciplina arqueológica.

La Fundació se gestiona mediante la autofinanciación y las aportaciones que ofrecen particulares y empresas privadas con un fuertes compromiso de responsabilidad social corporativa.

Hasta el día de hoy la Fundació Arqueològica Clos y el Museu Egipci de Barcelona no han dejado de crecer tanto en número de piezas como en número de visitantes y actividades: más de dos millones de personas han pasado por nuestras instalaciones, siendo esta cifra el mayor aliciente para continuar con la labor que, desde el principio, se planteó la Fundació Arqueològica Clos.

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